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Internacional

Trump, el caballo de Troya

Por Fidel Ibarra López

Terminó la era Trump en la Casa Blanca; pero no así el riesgo para los Estados Unidos. ¿Riesgo de qué? De que se derrumbe como potencia mundial. Donald Trump es el Mijaíl Gorbachov para los Estados Unidos. Y así como el primero desmontó la potencia soviética, igual lo hubiera hecho Trump si hubiese tenido la posibilidad de un segundo mandato. Y el “America First” era el instrumento para ello.

Me explico: en este primer mandato Donald Trump contribuyó de forma importante para el propósito que se enuncia en el párrafo anterior: en términos geopolíticos y geoeconómicos, Trump benefició de forma directa e indirecta a Rusia y China. Al centrar la atención de su gobierno en los problemas internos del país, se desatendió de los problemas globales que conciernen a una potencia como los Estados Unidos. Dicho, en otros términos, en cuatro años Trump dirigió a Estados Unidos no como una potencia, sino como un país más que tiene intereses de orden local. O, a lo sumo, regional. Pero no globales. En ese sentido, tanto China como Rusia, resultaron beneficiadas con esa política Trumpista. ¿A qué nivel? En los próximos años se va a observar.

Agrego lo siguiente: la política exterior de Trump fue un instrumento para solventar los problemas que su propia actuación en la política interna le generaban. En ese sentido, si en lo interno se le complicaba, recurría a la política exterior para alejar los reflectores del ámbito nacional. Esa situación la sufrió de forma importante Venezuela; pero sobre todo Cuba, con la agudización del bloqueo económico. Además, subió la tensión con Irán y Corea del Norte: con la primera traspasó los límites al ordenar el asesinato del general Soleimani –una cuenta que no se cierra todavía-; y con la segunda, no llegó más allá de la amenaza mediática. México incluso, fue instrumento para que Trump distrajera la atención interna. En ese sentido, en lugar de utilizar la política exterior con los fines propios de una potencia, Donald Trump recurrió a ésta con fines de orden mediático. Le interesaba su base electoral, su proyecto político, no los objetivos de Estados Unidos como potencia global.

Por otra parte, se tiene otro elemento que resulta el más grave en la era Trumpiana: el búfalo de Manhattan dejó al descubierto las contradicciones internas que se tienen en los Estados Unidos. Contradicciones que vienen desde la década de los 60´s con el movimiento por los derechos humanos de los negros. Y que, desde ese tiempo a la fecha, el gobierno estadounidense no las ha subsanado. Al contrario, se han profundizado. Hoy, Estados Unidos es una nación partida, dividida. Y esa condición se ha construido –como señalamos- desde hace más de 60 años. Trump hace visibles esas contradicciones y, además, las capitaliza política y electoralmente. El “America First”, no sólo fue una declaración de intereses ante la comunidad internacional, sino al mismo tiempo representó una declaración política que reivindicaba el poder blanco ante el resto de las minorías que habitan en suelo estadounidense. Ese poder blanco que ha ido menguando ante el crecimiento demográfico de la comunidad negra, la comunidad latina y asiática.

La imagen más reciente que observamos de las contradicciones internas en los Estados Unidos, fue la toma del Capitolio por parte de los seguidores de Trump. Una toma que no puede considerarse como una derrota política de las huestes Trumpistas. Al contrario, fue una victoria en varios sentidos: en primer lugar, porque marcan un precedente histórico porque materializan la toma de una de las instituciones simbólicas del poder estadounidense. Y, en segundo lugar, dejan al desnudo, la debilidad política de la potencia norteamericana. Al mismo tiempo, se sientan las bases para continuar la lucha contra el gobierno de Joe Biden. En ese sentido, la toma del Capitolio no fue un hecho aislado que quedará en la memoria histórica, sino es el comienzo de lo que se le va a venir a Biden en su presidencia. ¿Y qué se le puede venir?  

Aquí radica lo interesante: en su último discurso, Donald Trump deja entrever que no se retirará de la política, la expresión “volveremos de alguna forma”, es una muestra de ello. Si Trump se mantiene activo en la política estadounidense, en los hechos le estará conflictuando la gobernabilidad a Joe Biden. O dicho, en otros términos, le dinamitaría al nuevo inquilino de la Casa Blanca, la posibilidad de que gobierno con miras a recuperar la unidad del pueblo estadounidense. Ese es el factor de riesgo que representa ahora Donald Trump para los Estados Unidos.

Lo contextualizo con un ejemplo: si Trump decide acuerpar su base electoral en un nuevo partido político -como lo señaló en su momento su hijo-, con ese solo movimiento Donald Trump le estaría dinamitando la gobernabilidad a Joe Biden. Y para ello no puede pasar mucho tiempo, porque en dos años más se tienen nuevamente elecciones para renovar la Cámara de Representantes.

Si ese escenario tiene lugar, entonces el “peligro para la democracia estadounidense” se mantiene vivo. Aunque, este es uno de los peligros, no el único. El otro es la balcanización y las intenciones separatistas que muestra la sociedad estadounidense para el caso de algunos estados que conforman la república estadounidense.

Termino con la tesis con la que inicié el artículo: la caída de la Unión Soviética era una situación previsible, debido a las contradicciones internas que se habían acumulado a lo largo de varias décadas en la potencia socialista. El punto está en si Estados Unidos participó en la aceleración de ese proceso con Gorbachov como presidente. Eso no se sabrá en lo público, pero los comunistas rusos consideraron como un traidor a Gorbachov. En el caso que nos ocupa, la pregunta es: no estará presentándose lo mismo en el caso de los Estados Unidos; esto es, que se esté acelerando la caída de la potencia estadounidense a partir de sus contradicciones internas, pero esta vez respaldado con un aliado, como el caso de Trump. ¿Y aliado de quién? Y es aquí donde aparece la figura de Putin.

Si este fuera el caso, Donald Trump sería un caballo de Troya para los Estados Unidos. Lo anterior es solamente una tesis. Y requiere un proceso serio de investigación. No obstante, para los fines del presente artículo, nos interesa enunciarla.

Y habrá que estudiarla con seriedad.

En vías de mientras, el peligro llamado Trump, aún no termina para los Estados Unidos.  

Internacional

EU, Francia y Reino Unido entre los países que acaparan vacunas contra covid-19

– Cientos de países no han tenido el mismo acceso a las vacunas contra covid-19, que el que han tenido las naciones más ricas.

EEUU — Más de 200 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus fueron administradas en 107 países y territorios, y un 45% de las dosis fueron inyectadas en los países ricos del G7 (Estados Unidos, Canadá, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón), pese a que solo albergan a un 10% de la población mundial.

Según un recuento a partir de fuentes oficiales, hasta la mañana del sábado, sumaban en total 201 millones 042 mil 149 dosis administradas. Pero esta cifra de vacunas inyectadas es inferior a la real ya que dos países importantes, Rusia y China, no comunican sus cifras oficiales desde hace diez días.

Los países del G7 anunciaron el viernes su compromiso en favor de una mejor repartición con los países pobres, al duplicar su apoyo a la vacunación contra el coronavirus, que llegará a 7.500 millones de dólares, sobre todo vía el programa Covax, gestionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que busca hacer llegar suficientes dosis de vacunas a las naciones con menos recursos.

Pero en este momento, nueve de cada diez vacunas se inyectan en países con recursos altos o medios-altos, según la clasificación del Banco Mundial, y casi la mitad (45%) en los del G7.

En cambio, en los 29 países de “débil” ingreso, solamente Guinea y Ruanda han empezado a vacunar. Unos 1.840 millones de personas – casi un cuarto de la población mundial – viven en países que aún no vacunan.

“Ningún país estará a salvo hasta que todos lo estén”, advirtió esta semana la Organización de los Estados Americanos (OEA) en una resolución aprobada por aclamación por su Consejo Permanente, que reúne a los 34 miembros activos del organismo.

Israel es, de lejos, el país más avanzado en la vacunación ya que el 49% de su población ha recibido al menos una dosis de la vacuna. En este momento, uno de cada tres habitantes de ese país (33%) ha recibido las dos dosis necesarias.

Otros países han superado el 10% de la población vacunada. Se trata del Reino Unido (25%), Baréin (16%), Estados Unidos (13%), Chile (12%) y Maldivas (12%).

En números absolutos, Estados Unidos es el país que más vacunas ha inyectado (59,6 millones de dosis), por delante de China (40,5 millones hasta el 9 de febrero), Reino Unido (17,5 millones), India (10,7 millones) e Israel (7,1 millones).

Los 27 países de la Unión Europea acumulan 26 millones de dosis, administradas a 3,8% de la población. Malta (9,2%) está a la cabeza, mientras que Francia, Alemania o España están en la media.

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Internacional

Joe Biden declara desastre mayor en Texas por nevadas

– El presidente de Estados Unidos aprobó una declaración por desastre mayor para Texas, debido al clima severo que destruyó la red eléctrica del estado

TEXAS, EEUU — El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aprobó una declaración por desastre mayor para Texas, debido al clima severo que destruyó la red eléctrica del estado.

Los fondos federales están disponibles para 77 de los condados del estado y se pueden utilizar para “subvenciones para viviendas temporales y reparaciones, préstamos de bajo costo para cubrir pérdidas de propiedad no aseguradas y otros programas para ayudar a individuos y dueños de negocios a recuperarse de los efectos del desastre”, según la Casa Blanca.

“El presidente Joseph R. Biden, Jr. declaró que existe un desastre mayor en el estado de Texas y ordenó asistencia federal para complementar los esfuerzos de recuperación estatales y locales en las áreas afectadas por las severas tormentas invernales que comenzaron el 11 de febrero de 2021 y continuaron “, dijo la Casa Blanca en una declaración escrita el sábado, según se informó.

El mandatario planea visitar Texas la próxima semana para evaluar la respuesta federal a la crisis. El gobierno federal ya aprobó declaraciones de emergencia para Texas y otras entidades afectadas por la tormenta invernal y envió suministros como generadores, mantas y agua.

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Internacional

Joe Biden pone fin a declaración de emergencia en la frontera entre México y EEUU

– El presidente Joe Biden dejó sin efecto la declaración de emergencia en la frontera entre México y Estados Unidos.

WASHINGTON, EEUU — Joe Biden, presidente de Estados Unidos, terminó la declaración de emergencia nacional en la frontera con México, esta fue ordenada por el expresidente Donald Trump hace casi un año; es decir, el 15 de febrero de 2019.

“He determinado que la declaración de una emergencia nacional en nuestra frontera sur no estaba justificada”, dijo Biden en una carta enviada a Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes.

A través de una carta que envió a los líderes del Congreso, el mandatario confirmó este jueves que emitió “una proclamación que pone fin a la emergencia nacional en la frontera sur”. Biden explicó que esta declaración de emergencia lo único que lograba era desviar fondos para la construcción del muro fronterizo.

“No se desviarán más dólares de los contribuyentes estadounidenses para construir un muro fronterizo”, enfatizó Biden.

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