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Nacional

La consulta y el autoengaño de la oposición

Por Fidel Ibarra López

La política es percepción. Y los grupos de poder construyen “narrativas” para influir –precisamente- en la percepción de los ciudadanos. Por eso es tan importante la enseñanza del pensamiento crítico en los sistemas escolares, para “vacunar” –si me permiten la analogía- a los ciudadanos contra los discursos que pretenden “persuadirlos” de una determinada realidad.

En el presente texto me ocupo de un ejemplo de narrativa. Aquella con la cual se pretende “construir una realidad” en torno a la consulta que se llevó a cabo el día de ayer. Una consulta que, a decir del INE, no alcanzó el 8 por ciento de participación por parte de los ciudadanos. Se califica como un “fracaso” por parte de la oposición; y, además, se afirma que el resultado representa el “verdadero músculo político de Morena”. Y en esto último reside la narrativa de la cual nos vamos a ocupar en el presente artículo.

Para tal efecto, partimos de la siguiente interrogante: el resultado de la consulta, ¿representa el verdadero músculo político de Morena? La respuesta es NO; pero la oposición está fincando sobre esta interrogante toda una narrativa con el objetivo de “desinflar” la imagen “arrolladora” de Morena que se desprendió del resultado electoral del 6 de junio pasado. No obstante, el objetivo es entendible. Esto es política y la lucha no terminó con la elección del 6 de junio. Al contrario, la batalla sigue por distintas vías, como el caso que nos ocupa.

Pero vayamos al punto: ¿por qué el resultado de la consulta NO representa el verdadero músculo de Morena? Por varias razones. En primer lugar, la consulta como tal, es un ejercicio inédito en México. Y es difícil que, en un ejercicio de este tipo, la ciudadanía participe de forma importante. Para ello se requiere de tiempo, porque conlleva la construcción de ciudadanía en nuestro país.

En segundo lugar, la consulta tiene que ver con la participación ciudadana, no con un ejercicio de elección electoral donde haya de por medio la disputa de una posición de poder. En ese sentido, se comete un error al vincular los resultados de la consulta con la fuerza política de Morena. ¿Por qué? Porque cuando se disputa una posición de poder, los partidos mueven a sus bases y es ahí donde se observa realmente cuál es la fuerza política de un partido. En la consulta no había de por medio una disputa de poder, y sin ese incentivo, la movilización social pasa al estadio de la convicción solamente. Dicho, en otros términos, la variable del pragmatismo influye en la movilización de las bases de un partido político.

En tercer lugar –y aquí vinculo este punto con lo que indico en el párrafo anterior-, da la impresión que las propias bases de Morena no se movilizaron al nivel que podrían haberlo hecho. ¿La razón? Me parece que la posición dubitativa del presidente influyó. Y en este aspecto hay que detenerse, porque más allá de que lo que afirman los “analistas” en torno a la consulta –que ésta sirvió para medir la verdadera fuerza política de Morena-, habría que detenerse en el peso que tiene la figura de Obrador: si éste se involucra de lleno, el partido se mueve. Si no ocurre así –como fue el caso de la consulta-, el partido se mimetiza. De ahí la pregunta que arrastra Morena desde su fundación: ¿cuál es el futuro del partido una vez que Obrador termine su mandato?

Agrego dos elementos adicionales que influyeron en los resultados de la consulta: me parece que influyó la narrativa que se utilizó para contrarrestar a la consulta. Y la narrativa fue la siguiente: “la ley se aplica, no se consulta”. Un mensaje claro y comprensible para todos –más comprensible que la propia pregunta de la consulta-. El tipo de mensaje que mayormente sirve para persuadir a la población (claro, concreto y preciso). De hecho, una narrativa parte de un “mensaje”. A partir de éste se articula el resto de la argumentación que se requiere en los medios para constituir una percepción en los ciudadanos. El otro factor fue la posición de algunos consejeros del INE. Torpedearon la consulta, a sabiendas de que un resultado adverso en la consulta significaría un costo político para el presidente.

En suma, los resultados de la consulta son un fracaso si el objetivo era alcanzar el 40% (con el SÍ) que se requería para hacer vinculante el ejercicio. Sin embargo, en ningún sentido representa la (verdadera) fuerza política de Morena. La verdadera fuerza política está representada en la mayoría que tiene el partido vino tinto en la Cámara de Diputados, en la mayoría de los 17 Congresos Locales, en el triunfo de las 11 gubernaturas y los municipios que ganaron. Morena barrió a la oposición. Que ahora se diga lo contrario con el resultado de la consulta, es persistir en el “autoengaño” que vive la oposición desde hace dos años.

Ahora bien, el presidente no se metió de lleno al tema de la consulta. Por eso, bien valdría plantear la siguiente interrogante: ¿realmente se pretendía que ganara el Sí en la consulta? Esa es una respuesta que solamente el presidente sabe.

Nacional

Esta noche, la ‘Luna de Sangre’ iluminará el cielo del país

– Este miércoles, la Luna parecerá más grande, brillante y con tonos de colores distintos de lo normal, en lo que será una de las lunas llenas más hermosas de todo el año.

CIUDAD DE MÉXICO, México — Hoy miércoles 20 de octubre el cielo brillará de más, esto será porque va a llegar la ‘Luna de Sangre’, un fenómeno astronómico que no te puedes perder.

Recuerda que esta noche habrá luna llena, mucho más brillante y más hermosa que nunca, además será visible a su máximo esplendor.

Aunque el término ‘Luna de Sangre’ suele usarse cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando una sombra que oscurece nuestro satélite durante un eclipse, en el caso de la luna llena de este miércoles, adquiere este nombre por el tono rojizo que lucen las lunas llenas de este mes debido a las partículas de polvo, humo o niebla que hay en el cielo.

Esta noche, parecerá que la Luna es más grande y brillante de lo normal, en lo que será una de las lunas llenas más hermosas de todo el año.

Para que disfrutes a su máximo esplendor no olvides que será mejor voltear al cielo cuando el sol se esté metiendo, la postal que verás será inolvidable.

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Nacional

Lobo gris escapa de parque en Tenancingo; autoridades agilizan su búsqueda

– La Secretaría del Medio Ambiente detalló que el lobo se escapó de un albergue provisional donde fue llevado ante labores de remodelación que se realizaban en su hogar habitual situado dentro del parque.

TENANCINGO, Estado de México — Autoridades del Gobierno del Estado de México y comuneros del municipio de Tenancingo iniciaron la búsqueda de un lobo gris mexicano que se escapó de un parque estatal.

De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente, la búsqueda está coordinada por la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna, Probosque, autoridades locales de Tenancingo y comuneros.

El ejemplar se escapó del Parque Estatal Hermenegildo Galeana, por lo que se implementó un operativo intensivo en las inmediaciones de la zona boscosa del inmueble.

La Comisión que coordina los recorridos de búsqueda informó que participan más de 30 elementos entre guarda parques, médicos veterinarios y personal de apoyo de la Cepanaf, con el objetivo de capturarlo sano y preservar la vida del ejemplar.

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Nacional

Un fantasma recorre a Morena: el fantasma de la ruptura

Por Fidel Ibarra López

Parto de la siguiente premisa: el riesgo de que Morena no retenga el poder presidencial en el 2024, depende de que no se mantenga la unidad interna en el partido. Y hay riesgos importantes de que esto último no se alcance. ¿Por qué? Por lo siguiente: el alfil del presidente –de eso ya no hay duda- es Claudia Sheinbaum. ¿Y por qué lo es? Porque con ella, el presidente puede mantener –como proyecto de gobierno- la continuidad de la Cuarta Transformación. Pero, sobre todo, con ella el presidente puede seguir moviendo los hilos del poder en el país. Este es el punto clave: el presidente ha declarado una y otra vez –ante las acusaciones de sus adversarios de que pretende perpetuarse en el poder-, que no se va a reelegir y que, terminando su gobierno se irá a su rancho y una vez ahí, no participará más en la vida pública del país. Particularmente no lo creo. Un hombre que ha vivido toda su vida de la política, es difícil que se desprenda de ella. López Obrador fue, es y será un hombre vinculado al poder. Y la vía para hacerlo es Claudia Sheinbaum.

El problema radica en que lo siguiente: en Morena se tienen a dos actores políticos experimentados que han declarado que van por la candidatura presidencial por parte de Morena. Y esos actores son Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard. Ambos políticos no son cartas del presidente, porque ninguno de los dos garantiza la continuidad de la 4T. Ni los intereses del presidente López Obrador. Y, por ende, en ellos reside la vía de la ruptura en el partido vino tinto si persiste la tentativa del presidente de imponer a Sheinbaum como candidata.

Ahora bien, ¿tiene posibilidades –reales- el presidente López Obrador de imponer a la Jefa de Gobierno como candidata de Morena? Depende, por un lado, de la correlación de fuerzas al interior del partido. Y esa correlación de fuerzas pasa por dos factores: la posición de los gobernadores morenistas y el resultado de las elecciones a gobernador en el 2022. En el próximo año se disputan 6 gubernaturas –Aguascalientes, Durango, Oaxaca, Tamaulipas, Hidalgo y Quintana Roo- donde Morena tiene posibilidades de ganar en 4 o 5 estados-. Actualmente, Morena cuenta con 15 gobernadores, si se suman 4 o 5, estaríamos hablando de 19 o 20 gobernadores que podrían respaldar al candidato morenista. La pregunta es: ¿respaldarían al candidato del presidente o respaldarían al candidato que a su juicio tienen más posibilidades de ganar la elección? Aquí se tiene un punto de suma relevante: Sheinbaum, Monreal y Ebrard adolecen de una debilidad: no conectan con la base. Y en ese plano, requieren del respaldo de Obrador para fortalecer su candidatura. En ese sentido, la condición de “candidato con posibilidades de ganar la elección”, pasa por el respaldo del presidente. Y ese factor puede condicionar, a su vez, el respaldo político de los gobernadores.

Por otro lado, se debe señalar lo siguiente: en el sexenio del presidente López Obrador sucumbió un poder y emergió otro. ¿Cuáles? Sucumbió el poder económico de los grandes empresarios. Ahora estos no tienen el peso político de sexenios anteriores, por ende, no son un factor que defina las posibilidades políticas de tal o cual candidato; pero en este sexenio emergió el poder de los militares. Y estos sí van a tener un peso determinante a la hora cero. ¿Por qué? Porque ahora los militares –sobre todo la élite militar- tienen intereses –y muy altos-. Y no van a permitir que se los arrebaten en el próximo gobierno. ¿Qué intereses? Como es de dominio público, el presidente ha puesto en manos de los militares –en lugar de la iniciativa privada-, la obra pública de las obras más importantes del sexenio: la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles, la construcción del Tren Maya y la construcción de cientos de sucursales bancarias estatales (BBC, 1 de diciembre del 2020). Pero no sólo les delegó la obra pública, sino también las concesiones. La compañía Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, S.A. de C.V. –de acuerdo con el sitio Contralínea-, recibió la concesión por 50 años para construir, administrar, operar y explotar el aeropuerto Felipe Ángeles. La empresa –según lo expone el medio antes señalado-, tiene una participación estatal mayoritariamente y es representada por el general de brigada del Estado Mayor René Trujillo Miranda. Lo anterior puede ser consultado en el Diario Oficial de la Federación, ahí se hace constar de la concesión que se les otorga a los militares. (DOF: 15/10/2021). Y lo mismo ocurrirá con el Tren Maya. Este va a ser usufructuado por los militares. Ni un peso de los ingresos que genere ese transporte caerá en las arcas del Estado, sino en las cuentas bancarias de los militares. A esto último se le podría sumar el control de los puertos y aduanas por parte de la Marina. Con ese poder, sería iluso pensar que, en la elección del candidato presidencial los militares no tengan voz –e incluso voto-. Tienen razones –y muy poderosas- para intervenir.

Ahora bien, ¿hacia dónde podría inclinarse la élite castrense? Hacia el candidato que defina el presidente López Obrador. ¿Por qué? Porque es el candidato que garantizaría la continuidad del statu quo que ha creado López Obrador. Así, ante la pregunta: ¿qué posibilidades tiene el presidente López Obrador de imponer a Claudia Sheinbaum como candidata a la presidencia? Y la respuesta es, bastantes. No obstante, el cumplimiento de ese objetivo político del presidente rompería la unidad interna en Morena. En ese sentido, el riesgo de la ruptura en el partido vino tinto reside directamente en Palacio Nacional. En ningún otro lugar. Porque ni Ebrard ni mucho menos Monreal, avalarían la decisión del presidente. Y buscarían otro escenario en otros partidos políticos. Hasta el momento no lo dicen, pero si la decisión presidencial se consuma, ese es el movimiento que van a realizar.

Termino con lo siguiente: he leído a algunos analistas que afirman que el Obradorismo se va a mantener por lo menos otro sexenio con Sheinbaum o Ebrard en la presidencia. Y que, con ambos, la presidencia sería menos beligerante: se despolarizará lo que se polarizó y se tenderán puentes para encontrar zonas de entendimiento. ¿La razón? Sheinbaum y Ebrard son funcionarios públicos, antes que ideólogos. Lo cual conlleva que ambos estarían procurando el ejercicio del poder para dar resultados, antes que plantear un ejercicio del poder que privilegie la ideología. ¿Es así? Parcialmente. La única Obradorista es Sheinbaum, no Ebrard. Por otro lado, es correcto cuando se afirma que ambos son funcionarios públicos, antes que ideólogos. Y, en efecto, procurarían los resultados antes que la ideología –más en el caso de Ebrard-.  Sin embargo, hay una diferencia sustantiva: Sheinbaum garantizaría el statu quo creado por López Obrador. Y, además, se profundizaría el marco de “transformación” que encabezó el presidente. Ebrard, no. Y por eso no es la carta del presidente.

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