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La “Agenda 24” del PAS

Por Fidel Ibarra López

En días pasados el dirigente del PAS dio a conocer una “pieza discursiva” con la cual va a delinear su estrategia y su discurso político de aquí a las elecciones del 2024. La pieza discursiva es “Agenda 24”, un vocablo que tiene más de un sentido político: En primer lugar, indica que la acción política del PAS no se detiene con el fin de las elecciones. Al contrario, se prosigue el trabajo político una vez que se consiguieron los objetivos políticos en el 2021. En ese sentido, la “Agenda 24” es la vía donde se encuadrarán los objetivos políticos para las próximas elecciones. En segundo lugar, el vocablo “Agenda 24” es la evocación de la concepción que Cuén Ojeda tiene de la política. Para el líder estatal del PAS, las campañas electorales se ganan antes de la elección. ¿Cómo? Haciendo los acuerdos, las alianzas y la organización de la estructura política para la operación de la campaña política. Un trabajo que se hace con años y meses de antelación. Lo anterior es una concepción que va en contrasentido de lo que comúnmente hace la clase política: esta última se “mueve y opera” hasta que los tiempos políticos se van acercando. Cuén Ojeda no se encuadra en esa línea. Y en parte esa forma de concebir la política fue la que le permitió alcanzar los objetivos políticos el 6 de junio. Lo anterior bien se puede señalar, en otros términos: la clave para Cuén Ojeda está en la planeación estratégica antes que en el trabajo organizativo para el periodo previo y durante las elecciones. Bajo este marco, Cuén Ojeda bien puede ser calificado como un “animal político” desde la vieja concepción aristotélica. Vive, come y respira política. No se da un descanso. A grado tal, que ya inició los preparativos rumbo al 2024.

Me quiero detener en el segundo punto; esto es, en la preparación del terreno rumbo al 2024. Y para tal efecto, parto de lo siguiente: recientemente, Cuén Ojeda anunció en rueda de prensa, la integración de Roberto Osuna, mejor conocido como “el Zeuss” a las filas del PAS. Roberto Osuna es un cuadro político, como es de dominio público, que proviene del PAN. En su momento fue integrado al gobierno de Quirino, algo que no fue bien visto por ciertos cuadros políticos al interior del PAN. A grado tal, que en las pasadas elecciones ni siquiera fue considerado como una carta para alguna de las candidaturas que le correspondían al albiazul en el acuerdo de la alianza con el PRI. Y ese desaire, junto con las nulas perspectivas de poder que ofrece el PAN, es lo que origina la salida de Roberto Osuna del panismo. Una salida de un “cuadro histórico” del PAN, dado el tiempo que Roberto Osuna permaneció en el partido. En ese sentido, el PAN pierde una carta importante y el PAS no gana solamente un militante, sino tiene de facto, una carta política para las próximas elecciones del 2024. 

De igual manera, Cuén Ojeda anunció la reunión que sostuvo con el ex Diputado Federal, Manuel Meléndez Franco, y con el ex diputado local, Jaime Tirado. En este caso, el anuncio fue de “reunión”, no de “adhesión” de ambos cuadros al partido. Pero cuando se celebran reuniones entre políticos, no es solamente para “compartir el café”, sino para hablar sobre el escenario. Y sobre las posibilidades que se tienen en “ese escenario”. ¿Posibilidades de qué? De converger. Y esas posibilidades se materializan en función de que se “acercan intereses” y se llegan a acuerdos.

Y esta última parte es necesario señalar lo siguiente: un partido político puede atraer a otros cuadros políticos en función de las condiciones que tiene de ofrecer “perspectivas de poder en el futuro”. Y lo anterior opera con mayor ahínco cuando se trata de cuadros experimentados, como el caso de Manuel Meléndez Franco, y del ex diputado local, Jaime Tirado. Caso contrario ocurre con el PAN. ¿Por qué se están yendo los cuadros importantes del partido desde hace dos años? Precisamente, porque el partido no ofrece perspectivas de poder. Además de que se desfiguró ideológicamente al hacer la alianza con el PRI.

Pero centrémonos en el PAS. El partido puede atraer a cuadros como Roberto Osuna, por el liderazgo de Cuén Ojeda, pero sobre todo por las perspectivas políticas que ofrece el partido. Y en este punto, Cuén Ojeda tiene una ventaja: ante la debilidad política en la que se ubica el PRI y el PAN en el estado, es muy factible que se presente un escenario de migración política por parte de los militantes de esos partidos. Y a donde podrían migrar es hacia el PAS. ¿Por qué? Porque en Morena lo menos que quieren es que se integren otros actores políticos que les disputen las posiciones de poder. Al contrario, si por ellos fuera, harían una purga de los militantes priistas que en su momento se sumaron al partido. El caso del PAS es distinto. El partido morado busca la consolidación del partido. Y ello se logra, por un lado, si se mantiene lo que se ganó el 6 de junio; y, por otro lado, si se consigue ampliar el espectro de influencia del partido en otros municipios. Y la vía para alcanzar eso, es a través de la suma de los cuadros políticos que puedan coadyuvar en ese propósito. Y la “Agenda 24” se instala en esa hoja de ruta.

Termino con lo siguiente: la “Agenda 24” es también un mensaje político para quien va a asumir el poder el 1 de noviembre. Mientras Rubén Rocha Moya está planeando su gabinete de gobierno, Cuén Ojeda ya está operando hacia la próxima elección.

De ese tamaño es Cuén Ojeda.

Vive, come y respira política.

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No hay condiciones para regresar a las escuelas en Sinaloa

Por Fidel Ibarra López

La decisión está tomada, se va a regresar a las aulas en Sinaloa. Por tanto, de aquí en adelante, el gobierno del estado –a través de las autoridades educativas- tendrán que avocarse en el “cómo” se va a regresar –algo que en esencia no queda claro, y vamos a explicar el porqué-, mientras que los padres de familia tendrán que definir si envían o no, a sus hijos a la escuela –algo que, a decir de los comentarios en las redes sociales, no va a tener lugar-.

Para el caso del presente artículo, nos interesa analizar la decisión del retorno a las escuelas, tanto a nivel federal como local. Y, al mismo tiempo, analizar la factibilidad de esa decisión a la luz de la situación que se tiene con la emergencia sanitaria producto de la pandemia de la covid-19. Para tal efecto, partimos de la siguiente interrogante: ¿por qué el gobierno federal decide declarar el regreso a las escuelas si tenemos todavía una situación muy grave con la variante Delta en gran parte de la república mexicana? ¿Por qué tomar esa decisión si conlleva un riesgo tanto para los maestros como para los alumnos?

Desde nuestra perspectiva, la decisión tiene que ver con lo siguiente: el daño para los niños en términos de aprendizajes durante el final del ciclo escolar 2019-2020 –cuando se decidió cerrar las escuelas ante la irrupción de la pandemia en marzo del 2020- y todo el periodo del ciclo escolar 2020-2021, ha sido muy grave. El programa Aprende en Casa –en sus tres versiones- fue un fracaso. Y, por ende, no es una vía para iniciar el próximo ciclo escolar. Pero tampoco en todo este tiempo se trabajó un plan B en caso de que se tuviese la necesidad de mantener las escuelas cerradas si la pandemia no amainaba –como ha sido el caso-. ¿Resultado? La única opción es volver a las escuelas, aun y con los costos que eso representa en términos sanitarios.

Ahora bien, ¿por qué el gobierno del estado se alinea a esa decisión del presidente? En este caso, se debe considerar la coyuntura en la que está inserto el gobernador Quirino Ordaz Coppel. Está en un proceso de transición en la entrega del poder, por ende, su decisión tiene que ver con ese proceso. En ese sentido, su decisión es un movimiento táctico que se alinea a su estrategia política. ¿Cuál? El objetivo del gobernador es “salir bien” del poder. Por ello, no buscará en ningún sentido, contrariar al presidente. Y, dicho sea de paso, ese objetivo se observa también en el trato con Rubén Rocha Moya. Le ha cedido “el espacio”, a grado tal que pareciera que Rocha Moya ya está gobernando. Un movimiento similar realizó Peña Nieto con López Obrador. Le cedió el poder antes de la fecha constitucional en aras de congraciarse con el tabasqueño. En ese sentido, el gobernador está siguiendo lo que indica el librito.

Por otra parte, le está correspondiendo al Secretario de Educación operar la decisión del gobernador. Y para tal efecto, la primera etapa de ese proceso es explicar ante los medios cómo se va a regresar a las escuelas. Me detengo en este punto para formular algunas interrogantes que explican la posición de un servidor en el sentido de que no está claro el cómo se va a gestar el regreso a las aulas.

Me explico: el Secretario de Educación y Cultura, Juan Alfonso Mejía, ha expuesto ante los medios que: “Sin prisas, pero sin pausas –una frase de Fidel Castro, por cierto- se dará el regreso a clases en Sinaloa en un esquema mixto en los planteles que cuenten con condiciones para recibir al 50 por ciento de los alumnos” (El Sol de Sinaloa, 4 de agosto del 2021).

Desgranemos esta pieza discursiva: el concepto clave es “esquema mixto”. Este concepto involucra el modelo educativo con el cual se pretende regresar a las aulas. Un modelo donde algunos alumnos tomarán clase de forma presencial, al tiempo que otros lo harán a la distancia. Hasta aquí la explicación es simple. El problema estriba en la operación de ese modelo. Si a unos alumnos les corresponderá tomar la clase presencial un día, ¿cómo van a tomar clases el resto de los alumnos ese mismo día y con qué maestros? O dicho, en otros términos, si un alumno toma clase presencial un día, ¿qué va a hacer el resto de la semana? Se tendría que tener a dos maestros para cada modalidad –presencial y a la distancia-. ¿Está en condiciones el sistema educativo sinaloense de sostener esa modalidad? Supongamos que no se sostiene por falta de maestros. Y un mismo docente tenga que atender las dos modalidades –presencial y en línea-. En ese marco, si se tiene un grupo numeroso (40 o 45 alumno) y se decide tener tres días de clases presenciales a la semana –lunes, miércoles y viernes- y los otros dos días a la distancia. ¿Qué va a hacer el maestro en esos tres días de clase presencial? Simple: repetirá la misma clase en los tres días que le corresponde. En ese sentido, el alumno, en términos reales, tendría una sola clase de contenido a la semana –de la clase presencial- y otra clase –o quizás dos- de contenido en la clase a la distancia.

Visto así, el “modelo mixto” podría ser un modelo que acarreara un costo mayor –en términos de aprendizajes- que el modelo virtual, por el tiempo real de clases que tendrían los alumnos. Dicho, con otras palabras, para operar el modelo mixto se requiere tanto de infraestructura tecnológica como de capital humano suficiente –maestros-. No es tan fácil operarlo. Por eso afirmo que, ante el anuncio del regreso a las escuelas la pregunta está en el cómo. Y tanto a nivel federal como a nivel estatal hay más dudas que respuestas.

Complejizo un poco más el problema: en el hipotético caso de que algunas escuelas estén en condiciones de hacer funcionar un “modelo mixto”, ¿qué va a pasar con aquellas escuelas donde no estén en condiciones de hacerlo? ¿Con qué modelo van a iniciar el ciclo escolar? Y con esta pregunta me refiero a las escuelas que se ubican en zonas rurales, semiurbanas o que se ubiquen en zonas de alta marginación social. Esas escuelas no pueden operar siquiera un modelo virtual, porque no hay acceso a las tecnologías. Ergo pues, ¿con qué modelo educativo operarán esas escuelas? De eso no se ha dicho nada al respecto.

En términos reales, para el próximo ciclo escolar no todas las escuelas podrán operar bajo un mismo modelo educativo. Algunas escuelas podrán operar un modelo a la distancia, un modelo mixto, un modelo semipresencial o un modelo híbrido –sobre todo en el caso de las escuelas privadas-. Y ello va a depender de las condiciones en las que se encuentre cada escuela en lo particular. Por tanto, las autoridades educativas tendrían que generarle las condiciones a las escuelas para que operen bajo varios modelos educativos. Pero eso debió de prepararse con anticipación. En cambio, lo que se tiene hasta el momento –por parte de las autoridades educativas- es una exposición muy generalizada y simplificada de la problemática educativa. Consideración que tendrán que ir afinando a lo largo de los días, porque hasta el momento hay más dudas que certezas.

¿Y todo por qué? Porque se está desarrollando un “trabajo por urgencias”. No se prepararon para el peor escenario y aquí están las consecuencias.

Se está improvisando el regreso a las escuelas.

Finalmente, ¿es factible regresar al modelo presencial? No se requiere un análisis muy sesudo para contestar la interrogante. Basta con el simple sentido común para responder que no. Pero, ¿por qué entonces la intención de regresar al aula? La respuesta es política. Como lo hemos expuesto líneas arriba, el gobernador se alinea a la decisión del presidente porque no le conviene “confrontarse” con él.

Pero además de lo anterior, hay una condicionante que ha persistido por parte de las autoridades en toda esta pandemia: el gobernante pretende ajustar un fenómeno biológico (el virus) a una realidad social. Y en esa contradicción reside el problema para enfrentar esta pandemia. El virus –como entidad biológica, está mutando, porque su objetivo es sobrevivir –como cualquier otra entidad orgánica-. Y las autoridades le han dado pie para que la reproducción siga teniendo lugar. Por tanto, ¿cómo se pretende regresar a las aulas si por parte de las autoridades no se generan condiciones para detener los estragos de la pandemia?

Además –y esto es lo más grave-, estamos ante la variante Delta. Una variante que hizo pedazos a La India. Y tal parece que no aprendimos de esa experiencia. Al declararse el regreso a las escuelas con la variante Delta enfrente, me parece que se comete un error gravísimo, porque se le está minimizando.

Lo más sensato sería iniciar el próximo ciclo escolar es con un modelo virtual, mientras se trata de enfrentar a la variante Delta. Al tiempo que las autoridades educativas van “trabajando” un modelo mixto en algunas escuelas que sirvieran como laboratorio.

En otros términos, el inicio del próximo ciclo escolar debió planificarse. Y no “trabajarse por urgencias”.

Además, se está subestimando a la variante Delta y eso puede tener un costo muy alto.

Al tiempo…

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¿Toque de queda en Mazatlán?

Por Fidel Ibarra López

Por redes sociales ha estado circulando un llamado a un “toque de queda” en la ciudad a partir de este lunes 26 hasta el 31 de julio con el fin de bajar el número de contagios en la ciudad. El “toque de queda” implica no salir a trabajar, lo que es lo mismo a “quedarse en casa”. El llamado es del todo pertinente, por supuesto, porque una de las medidas para bajar el número de contagios es precisamente controlando la variable “movilidad social”. Un llamado (por cierto) que era la bandera de las autoridades el año pasado, pero ahora ya no lo es. ¿La razón? La economía. Las autoridades han privilegiado esta última por encima de la salud pública, y el costo está siendo brutal en términos de pérdida de vidas humanas.

El gobernador Quirino Ordaz se pronunció sobre este llamado, y lo calificó como “rollo” y, además, pidió que no se le hiciera caso a la gente que hacía ese llamado. “Es gente que se dedica a eso –señala-, de estar haciendo mitote, ruido y escándalo y tratar de intimidar a la gente y eso no se vale, jugar con las emociones en (estos) momentos”. Y señaló que, en estos momentos, lo que se requiere “es serenidad, apoyo y estar cerca de la gente, en lugar de estarla alarmando”.

¿Qué se desprende de este discurso del Gobernador?

Varias cosas.

En primer lugar, es un discurso desafortunado. No contiene ni una pizca de solidaridad y de empatía ante el llamado que se hace desde la sociedad. Al contrario, lo que hace el gobernador es descalificar el “mensaje”. Y lo hace sin argumentos, solo tilda de “mitotera, ruidosa y escandalosa” a la gente que se ha pronunciado con ese llamado de “toque de queda”.

En segundo lugar, lo que plantea como alternativa no “contradice” el mensaje del toque de queda –como era la intención-, porque el llamado a “quedarse en casa” es resultado precisamente del hecho de que los ciudadanos no observan al “gobierno cerca de la sociedad”. Y, por tanto, la propia sociedad busca alternativas: ni acude a los centros comerciales, ni tampoco a los lugares donde hay aglomeraciones. En ese sentido, los ciudadanos les han dejado libre la ciudad a los turistas. Y eso es una muestra de conciencia y civilidad. Y es, también, un mensaje a las autoridades.

Por otra parte, es claro que en la disyuntiva salud-economía, el gobernador se ha inclinado por esta última. Y esa decisión está teniendo un costo. Y muy alto. Sin embargo, no parece que haya “sensibilidad” en el gobierno. Y la muestra es este tipo de discursos.

Si el gobierno del estado “decidió mantener abierta la economía” a pesar del número tan alto de contagios que tenemos en el estado, debió acompañar esa medida con un conjunto de alternativas para que la sociedad se pueda atender en caso de contagio. Los tres hospitales públicos que se tienen para atender a las personas que enferman de Covid son insuficientes. Son dramáticas las escenas de personas que se quedan sin posibilidad de ser atendidas y que algunas incluso han muerto esperando la atención.

Pero el drama no termina ahí. A lo anterior se suma la falta de tanques de oxígeno, el altísimo costo de los medicamentos y los servicios de los honorarios de los médicos que atienden a pacientes con Covid. Todo esto es absorbido por el ciudadano. Y no tiene ningún tipo de respaldo por parte del gobierno del estado.

Ante este escenario, ¿cómo no hacer un llamado para quedarse en casa? Es absurdo no estar de acuerdo con eso. El individuo que enferma, está literalmente “solo” ante la enfermedad. No hay Estado que lo acompañe. Si tiene algo de recursos económicos –y de apoyos familiares-, podría salvarse. Si no cuenta con eso, está en una posición de alto riesgo

Ahora bien, ¿es posible un toque de queda? Difícil que ocurra. Las personas tienen que acudir a sus trabajos, porque si no lo hacen ponen en riesgo su posición. Y ese es un lujo que nadie se puede dar en estos momentos. Las empresas “cierran actividades”, si desde el gobierno del estado se mandata. Y como se observa, el gobernador no dará un paso hacia ese costado. Por tanto, es imposible que pueda ocurrir.

Sin embargo, el llamado a “quedarse en casa” por parte de la sociedad es una muestra del grado de concientización al que ha llegado la sociedad en Mazatlán. Y es una muestra también, de la brecha que separa al gobierno de la sociedad. O, mejor dicho, de la sociedad del gobierno.

A lo anterior se suma lo siguiente –y con esto cierro-: la tercera ola de la pandemia se presenta en una coyuntura donde el gobernador ya va de salida. Da la impresión que no le preocupa el costo político que representa la gestión de la pandemia que está realizando. A lo sumo, en lo que respecta a la pandemia, se remite a la gestión de las vacunas para que la sociedad acceda a la vacunación. Lo cual es adecuado; pero en lo que respecta a la atención de los enfermos; y, sobre todo, a la toma de medidas para reducir el número de contagios, ahí hay un gran signo de interrogación.

En suma, mientras la sociedad vive un drama, desde el gobierno del estado se pide “serenidad”.

¡Vaya contradicción!

Ojalá en algo puedan servir estas líneas para que el gobernador recapacite. Y recapacite bajo este principio: La tarea primigenia de un Estado es cuidar la vida de sus gobernados. En ese sentido, en ningún momento la economía está por encima de la salud pública.

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Rubén Rocha Moya lamenta asesinato de morenistas Román Rubio y Esteban López; exige esclarecer los hechos

– El gobernador electo de Sinaloa lamentó los hechos que costaron la vida de los dos compañeros morenistas y expresó sus sentidas condolencias a sus familiares.

CULIACÁN, Sinaloa — En relación a los lamentables asesinatos, ocurridos en el municipio de Sinaloa, de Román Rubio López, excandidato por Morena del sexto distrito, y Esteban López Beltrán, quien fue coordinador de campaña de la candidata de Morena por la alcaldía de ese municipio, Mónica Nava, el gobernador electo Rubén Rocha Moya pidió a las autoridades actuar de inmediato para esclarecer los hechos y castigar a los responsables.

“Pedirles a las autoridades correspondientes que actúen de inmediato, que hagan la investigación que corresponde, con toda responsabilidad y apego a derecho, imparcial, diligente”, puntualizó.

“En este momento es cuando se pueden esclarecer los hechos, y que le entreguen a la sociedad, a los familiares, a todos nosotros los compañeros de Esteban y de Román los resultados, que espero sean esclarecedores con respeto a los responsables del asesinato de nuestros compañeros”.

Rocha Moya lamentó los hechos que costaron la vida de los dos compañeros morenistas y expresó sus sentidas condolencias a sus familiares.

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