Sigue nuestras redes sociales

Local

El Alcalde Benítez Torres y su segundo periodo de gobierno

Por Fidel Ibarra López

El alcalde Luis Guillermo Benítez Torres tiene un escenario más que favorable. Venció con una ventaja de más de 26 mil votos a su más cercano competidor, Fernando Pucheta, lo cual le confiere una legitimidad de suma importante para emprender un segundo periodo de gobierno. Ahora la pregunta es: ¿qué hacer con esa legitimidad? Perfilar la pregunta anterior implica poner en perspectiva el ejercicio del poder por parte del Alcalde para su segundo periodo de gobierno. Y es esta tarea, precisamente, a la que nos abocamos en el presente artículo.

Para tal efecto, parto de lo siguiente: para el segundo periodo de gobierno, el alcalde Benítez Torres tiene dos ventajas: una, la curva de aprendizaje del primer periodo de gobierno; dos, el tiempo que tiene de aquí al 1 de noviembre, fecha en la que, en términos legales, empieza su segundo periodo de gobierno. Considerando ambos factores, el alcalde tiene tiempo para definir y planificar estratégicamente qué va a hacer. Y cuando señalo lo anterior, me refiero a la definición de la agenda de gobierno; y, sobre todo, el capital humano con el que va a trabajar esa agenda. Este último punto es clave, porque en parte esto le permitirá configurar un gobierno eficaz y sin improvisaciones. Lo expongo, en otros términos: el alcalde Benítez Torres tiene todo a favor y nada en contra: no tiene contrapesos. Arrolló en la elección. Y la única tarea que le debe de ocupar es el ejercicio del poder de acuerdo con una agenda de gobierno. Y, sobre todo, el dar resultados con esa agenda. Me detengo en este último punto para indicar lo siguiente: si el alcalde lee el resultado del 6 de junio en el sentido que aquí se indica, podría dejar un legado importante en su segundo periodo de gobierno.

¿De qué depende lo anterior? De dos factores: de la voluntad política por parte del alcalde y de la planeación estratégica que desarrolle en su administración. En el caso del primer punto, es un aspecto que se da por descontado en todo aquel actor político que accede al poder. La voluntad se tiene, pero para generar resultados de gobierno se demanda del segundo punto que aquí se indica (planeación estratégica). Y esa sólo se constituye si se tiene un capital humano cualificado en el ejercicio de gobierno. Y aquí hay un aspecto donde se podría contraponer con el discurso del presidente López Obrador: para el presidente, no cuenta tanto la capacidad del funcionario, sino la lealtad. Pero en la realidad, la experiencia y capacidad es clave: nadie hace con capacidad aquello que no sabe. La lealtad es valiosa, sin duda, pero si se complementa con capacidad, entonces la fórmula es más que importante para el ejercicio del poder.

Ahora bien, el alcalde ha señalado en la parte del capital humano, que integrará a pasistas a su administración. Y seguramente lo hará, sobre todo si concibe el ejercicio del poder bajo el concepto del “cogobierno”. No obstante, lo relevante es –como lo señalamos-, si configura un “equipo de trabajo estratégico” con el cual desarrolle el ejercicio de gobierno en su administración. Ese equipo no lo articuló en la pasada administración. O, mejor dicho, ciertos funcionarios asumieron un papel protagónico en el espacio del alcalde. Pero tenían un problema: traían agenda política propia y al margen de la del alcalde. Y eso trompica el ejercicio de gobierno, incluso hasta para el propio alcalde. Para su segundo periodo de gobierno, no le puede pasar lo mismo.

TEESIN dicta sobreseimiento en juicios presentados por el 'Químico' Benítez  – Ríodoce

Así, el alcalde tiene 4 meses para definir tres aspectos: 1) Qué agenda de gobierno desarrollará para su segundo periodo de gobierno; 2) Cómo desarrollará esa agenda (planificación estratégica); y 3) Con qué capital humano trabajará y planificará esa agenda de gobierno. En cierta forma, los resultados de gobierno para los próximos tres años, dependerá de las decisiones que tome el alcalde en estos próximos meses.

En ese sentido, no se puede equivocar.

Local

Los problemas que evidencia un tope en una vía pública

Por Fidel Ibarra López

Hay un video que se viralizó en redes sociales donde se observa a varios vehículos “volar” –literalmente- tras pasar un paso peatonal que se construyó frente a un conocido hotel de la zona dorada. El video ha causado cierta molestia entre los ciudadanos, por la instalación del referido paso peatonal y los problemas que está ocasionando a los vehículos. Molestia que ha sido respondida por el alcalde en el sentido de que se van a instalar más de esos pasos peatonal en cada uno de los cruces de cebra que hay en la ciudad en aras de cuidar a los “transeúntes de que no sean atropellados”. Y afirma que la obra fue financiada por el Grupo Arhe, pero que es promovida por el Ayuntamiento. Hasta aquí la descripción del contexto. ¿Qué se desprende de lo anterior? Veamos.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.
Puede ser una imagen de automóvil y carretera

Ignoro si la respuesta del alcalde tiene que ver un plan previamente conformado, o si en cambio su respuesta es “a bote pronto” ante el cuestionamiento del reportero que le hizo la entrevista; pero me parece apresurado afirmar que se va a construir ese tipo de obras en la ciudad cuando ello tendría que ser resultado de un proyecto de desarrollo urbano de la ciudad; es decir, toda obra debe encajar en el proyecto de desarrollo urbano de una ciudad. Si ese no es el caso, se desperdiciarían recursos financieros.  

En México no es muy común escuchar de parte de una autoridad –en los tres niveles de gobierno- que “no se va a gastar el dinero de los contribuyentes en consideraciones que no le van a beneficiar a la sociedad en su conjunto”; pero así debería operar el ejercicio del presupuesto público. Lo que ocurre en los hechos, es que el gobernante decide “por cuenta propia”, en qué se va a gastar el dinero de los contribuyentes. Y estos últimos, que son los que aportan los ingresos con el pago de los impuestos, no tienen voz alguna en la forma en que se ejerce el presupuesto.

Ahora bien, ¿por qué se decide construir este tipo de obras en la ciudad? Por la falta de cultura vial de parte de los automovilistas. El paso peatonal obliga a los conductores a reducir la velocidad, cuando debería ser el propio señalamiento del límite máximo de velocidad el que tendría que obligar al conductor a moderar la velocidad. ¿Y por qué ocurre? Porque cuesta respetar las reglas. Ergo pues, la apuesta tendría que ser en lo referente a la construcción de la cultura vial y no en la construcción de pasos peatonales que generarían un gasto de recursos públicos. Recursos que son de suma necesarios en áreas como las escuelas.

Y aquí se inserta un concepto clave. El concepto de política pública. ¿Y a qué hace referencia el concepto? En términos generales, al conjunto de mecanismos que se utilizan por parte del poder público para enfrentar un problema –también- de orden público. Y el conjunto de mecanismos que se utilizan va a depender de la forma como el gobernante “concibe” o “entiende” el problema que tiene enfrente. Y esa concepción no solamente es determinante para enfrentar el problema, sino sobre todo en lo concerniente a los costos financieros que generará.  

El gobierno que se ejerce a través de las políticas públicas es el gobierno que integra la “Ciencia” en el ejercicio del poder, porque involucra investigación, planificación, ejecución y medición de resultados. Y es la mejor vía para conducir un proyecto de gobierno.

En el caso que nos ocupa, -el paso peatonal- está siendo concebido como una medida para prevenir que un peatón sea atropellado. ¿No hay otra vía de enfrentar el problema? Claro que sí. La educación vial y la aplicación de la ley. La primera es una medida de largo plazo; pero es la que mejor resultados genera con el tiempo. La segunda conlleva una interrogante: ¿por qué en nuestro país el ciudadano no teme incumplir la ley como sí sucede con los ciudadanos en los Estados Unidos? Porque allá sí funciona el sistema de justicia, se dirá. Y si eso es así, ¿qué acaso no nos sale más barato –hasta financieramente hablando- hacer funcionar nuestro sistema de justicia para que el ciudadano se la piense dos veces si viola la ley? Esto también es un asunto de largo plazo. Y conlleva que sea asumido –al igual que el primer punto-, de forma prioritaria a nivel nacional y transexenalmente.

En lo local, la apuesta debe ser por la educación vial. Si no se hace así, nos costará –y nos seguirá constando en el futuro-, una cantidad enorme de recursos financieros porque se tendrán que hacer obras y más obras públicas para “cuidar al peatón”. La clave está en la “educación”, no en el cemento.

Estamos viendo un ejemplo en minúsculo –un paso peatonal-, pero este ejemplo, si lo situamos en perspectiva, nos traslada a un problema de mayor nivel: la concepción del ejercicio de gobierno.

Soy de los que piensa que el alcalde Luis Guillermo Benítez Torres puede hacer un muy buen segundo periodo de gobierno. La clave va a estar en la cualificación del capital humano que integre a su próximo gabinete. Necesita planificar estratégicamente. Y para ello requiere de un equipo de trabajo cualificado. Para que desarrolle con ese equipo, un gobierno sustentado en la política pública.

Dejo en el tintero lo siguiente: ¿qué pasaría, por ejemplo, si en el caso de un asalto o algún otro hecho delictivo que se cometiera en la ciudad, las patrullas tuviesen que ir a una alta velocidad y tuviesen que pasar, a su vez, por alguno de esos pasos peatonales? ¿No causarían esto último un accidente mayúsculo que pondría en riesgo a la población que en ese momento transita por ese lugar? O ya no digamos una patrulla, sino a una ambulancia.

Insisto: si no se planea de forma adecuada, una medida puede generar otros problemas que no aparecían inicialmente. Por eso la importancia de la política pública. El ejercicio del poder demanda la aplicación de la Ciencia. Eso es lo que genera un beneficio tanto para el gobernante –en el respaldo de la población- como en los ciudadanos.

Continuar leyendo

Local

El falso debate del certificado de vacunación

Por Fidel Ibarra López

Parto del término clave en el presente texto: un falso debate es aquel donde se desarrolla un ejercicio de discusión respecto a un tema; pero el tema que se discute no es el punto central de un problema, sino en todo caso, es un punto periférico. Eso es lo que tenemos precisamente con el tema del certificado de vacunación que se está implementando en Mazatlán. Y explico el porqué:

Las autoridades municipales tienen como responsabilidad, ante la pandemia, dos tipos de medidas: medidas preventivas y medidas de actuación. Las primeras tienen que ver –como su nombre lo indica- con medidas de prevención. Y para tal efecto, se tienen medidas –por ejemplo-, de carácter sanitario y de distanciamiento social. Y dentro de éstas, les corresponde a las autoridades promover el uso de cubrebocas en la población; así como la “sana distancia” en los espacios públicos” para evitar aglomeraciones. Y para ello se deben de tener protocolos bien definidos para el uso de los espacios públicos; así como el uso de transporte público; bares o restaurantes; centros de fiestas; y gimnasios. Asimismo, en el marco de la prevención, por ser Mazatlán un puerto turístico, las autoridades municipales tienen responsabilidad en lo concerniente al tema de la apertura del puerto a los turistas.

Y en lo referente a las medidas de actuación, tienen que ver con la responsabilidad de las autoridades municipales –en colaboración con las autoridades estatales y de salud- para enfrentar la situación de la población que se ha contagiado con el virus del SARS-Cov-2. Y este segundo tipo de medidas son claves, porque la covid-19 está resultando una enfermedad de suma costosa para las familias mazatlecas, aun si son atendidas en una institución de salud pública, porque el gasto en medicamentos corre por cuenta de los familiares; así como el gasto en oxígeno y demás.

Por lo tanto, el tema de debate tiene que ver con la responsabilidad de las autoridades municipales en torno a las medidas preventivas y las medidas de actuación que tienen que desarrollar para enfrentar la pandemia. Ese es el punto central. El tema del certificado de vacunación es, nada más, una parte periférica del problema. Pero tanto el alcalde, como sus opositores, han centrado la atención en el certificado. Y el primero argumenta que es una medida que va a “terminar por completo” con la pandemia –lo cual no es cierto-; y los segundos argumentan que es una medida que “viola sus derechos de libre tránsito”, lo cual tampoco es del todo correcto.

Veamos el porqué: ¿es el certificado de vacunación una medida coercitiva que viola los derechos de transito de los ciudadanos? Quienes afirman que sí, fundamentan su postura –obviamente- en lo que establece el marco constitucional de nuestro país. Pero ese marco, opera para una realidad que ha cambiado radicalmente y ahora se impone la salud pública de la población ante los derechos individuales de los ciudadanos. Ahora bien, ¿en qué sí tienen razón los opositores al acalde? En lo siguiente: la medida no está fundamentada en un marco jurídico. En ese sentido, se puede considerar como una medida carácter administrativo por parte del alcalde; por ende –me comentan algunos abogados-, los amparos que se han promovido han sido aceptados por parte de las instancias correspondientes, porque al no tener un fundamento jurídico, “la llevan de ganar”.

Sin embargo, la medida del alcalde ha generado un efecto positivo en cuanto a la vacunación de los jóvenes. Y ese efecto secundario me parece que se debe reconocerse. ¿Por qué? Porque entre los jóvenes persistía un marcado escepticismo ante la vacuna. Por redes sociales han circulado cualquier cantidad de teorías conspirativas en torno a las vacunas, misma que los jóvenes han terminado por integrar en su representación mental de la realidad. Y como resultado, muchos jóvenes no querían vacunarse. Pero la exigencia del certificado de la vacunación ha originado un índice importante de vacunación entre los jóvenes. Con ese resultado, todos salimos ganando. Ahora falta una vacuna para los adolescentes y los niños. Vacuna que todavía no existe en México.

¿Qué tenemos entonces? Me parece que el debate que nos debe convocar es el siguiente: ¿qué tipo de Ayuntamiento necesitamos para enfrentar la pandemia? Y lo expongo en esos términos, porque soy de los que considera que la pandemia va para largo. ¿Hasta cuándo? Hasta que se encuentre una vacuna definitiva contra el virus. Lo cual no es una tarea de un año o dos. La Ciencia requiere de tiempo, y eso es los científicos no han tenido. La urgencia ha sido encontrar una vacuna de prueba –como las que nos han aplicado- para generarle anticuerpos a los individuos. Y con ello contar con un sistema inmunológico más fortalecido para enfrentar el virus del SARS-Cov-2; pero de ninguna forma estamos ante una vacuna con la cual se va a terminar con la enfermedad. A su vez, la constitución de una vacuna definitiva también se observa difícil, porque el virus está mutando. En ese sentido, estamos ante el riesgo de que la enfermedad de la Covid-19 se constituya en una enfermedad endémica; es decir, en una enfermedad que se instale de manera permanente en la sociedad –como el caso del VIH-. Y si eso ocurre, la pregunta es: ¿qué tipo de Ayuntamiento necesitamos en la ciudad para enfrentar la enfermedad? La pregunta nos traslada hasta el concepto de la ingeniería política, porque implica transformar el marco normativo e institucional del Ayuntamiento. Esto último, por cierto, no ha sido señalado ni por asomo en todo lo que llevamos de pandemia. No es tema en la opinión pública, ni tampoco en la clase gobernante.

Si el debate no se lleva hasta el plano de la ingeniería política, entonces se puede situar en el marco de lo que se señala en el presente artículo; es decir, ¿cuáles son las responsabilidades de las autoridades municipales en cuanto a las medidas de prevención y de actuación que deben de llevar a cabo para enfrentar la pandemia?  Y a partir de ese debate, definir qué tipo de Ayuntamiento necesitamos de aquí en adelante para enfrentar la contingencia sanitaria. Para evitar con ello, en la medida de lo posible, más pérdidas humanas en los próximos años.

Ya puedes obtener tu certificado de vacunación desde WhatsApp - NTV

Termino con lo siguiente: el tema del certificado de vacunación es un falso debate, porque no es el tema central que se debe discutir. El tema central, como se indica, es el tipo de Ayuntamiento que necesitamos para enfrentar la pandemia; así como las responsabilidades que tendría que asumir ese Ayuntamiento (de prevención y de actuación) para enfrentar la contingencia sanitaria.

Insisto: esto último es clave, porque a estas alturas no se tiene claro todavía. Y por esa razón se cometen contradicciones internas por parte de las autoridades municipales. Señalo una como ejemplo: se demanda el certificado de vacunación a los ciudadanos, pero se permite la entrada de un crucero con cinco mil turistas al puerto en esta semana.

Ahora bien, es respetable que haya personas que se manifiesten en contra de una medida del alcalde. E incluso, que juzguen esa medida como violatoria de sus derechos humanos. Sin embargo, a la luz de los acontecimientos, la oposición se observa más como un movimiento de carácter político que como un movimiento que busca “ajustar” una medida del alcalde en aras de contener la pandemia.

Hay que elevar el nivel del debate en la ciudad.

Con ello, todos salimos ganando.

Y el nivel del debate se eleva, si se identifica con claridad lo que se debe discutir.

Lo importante es la esencia, no el carácter fenomenológico de un problema.

Continuar leyendo

Local

Se apropia Ferromex de media avenida al norte de Mazatlán; frena el desarrollo de la zona, dicen vecinos

– Vecinos exigen, a quien corresponda, brinde una solución, pues por mucho tiempo han esperado que la urbanización llegue y ahora que empezaba a ser realidad, el desarrollo lo frena esta concesionaria.

MAZATLÁN, Sinaloa — Vecinos mostraron su inconformidad por la “aparición” de un dueño que cercó “su terreno” justo en una vía que se encontraba lista para su pavimentación.

En Cerritos, al norte de la zona hotelera, se encuentra la continuación de la avenida Ernesto Coppel Campaña, pero ya no se puede circular porque los carriles del lado derecho fueron bloqueados con postes de concreto.

Y lo largo de esa vía de comunicación que es primaria ya se ve la línea de posterío, con lo que le quitan la mitad.

De acuerdo con el portal Reporteros Asociados, la empresa Ferromex fue quien realizó la delimitación, ya que los testigos aseguran que vieron laborando a personal que portaban uniforme de esa empresa.

Quienes viven en esa zona o tienen algún predio están inconformes por esa acción, pues por años han circulado sin mayor problema porque siempre ha sido avenida.

Exigen que, a quien corresponda, de una solución, pues por mucho tiempo han esperado que la urbanización llegue y ahora que empezaría a ser realidad, el desarrollo lo frena esta concesionaria.

Los trabajos se realizarían en un primer tramo y el plan es que el pavimento siga avanzando, ya que la zona merece ser transformada.

*Con información de Reporteros Asociados

Continuar leyendo

Lo Relevante